El líder del PT se impuso en una elección ajustadísima y dejó un mensaje contundente para los dirigentes del continente: la gente dijo basta de atropellos, insultos y autoritarismo. El mapa político de América Latina empieza a cambiar.
Lula lo hizo de nuevo. Con el 51,79 % de los votos, Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje en Brasil en una de las elecciones más polarizadas y decisivas de la historia reciente del continente.
Más allá del resultado numérico, lo que dejó la jornada electoral fue un mensaje político que retumba en toda Latinoamérica y que interpela directamente a la dirigencia de cada país.
La elección no fue solo una disputa entre dos candidatos. Fue el plebiscito entre dos formas de entender el poder y la convivencia.
Por un lado, el mensaje del “NO”. Un no rotundo y mayoritario al atropello, no a las descalificaciones permanentes, no a los insultos como método de hacer política, no a la intromisión de potencias extranjeras en los asuntos internos de los países del continente y no al odio como motor.
El pueblo trabajador brasileño, el que se levanta todos los días a poner el hombro, habló en las urnas y dijo que no quiere más guerras. Que no quiere más políticos agresivos, autoritarios y violentos que gobiernan a los gritos y dividiendo.
Algo está cambiando en el continente. Lo de hoy no fue solo una elección. Fue el principio de lo que se viene para la Argentina y para toda la región en las próximas contiendas electorales. Es el inicio de un ciclo donde la moderación, el diálogo y la reconstrucción del tejido social vuelven al centro de la escena.
Desde el triunfo de Lula, cambia el panorama. Cambia el aire político en la región. Se abre una ventana para que triunfe el amor por sobre el odio, para que los pueblos puedan finalmente satisfacer sus necesidades básicas, comer, trabajar, estudiar y vivir en paz.
Con este resultado, Brasil vuelve a abrazar un modelo de gobernanza que pone al Estado como garante del bienestar, de la inclusión y del cuidado de su gente. Y ese mensaje ya cruzó la frontera.
Leonardo Gabriel Pigliacampi, Periodista, Productor Audiovisual Universitario.



