
Más del 50% de los intendentes bonaerenses no podrán ir por la reelección. La ley que cruza a todos los espacios políticos obliga a repensar liderazgos, lealtades y sucesiones en distritos clave como José C. Paz, por ejemplo Ishii estaría habilitado si la ley no se modifica, Malvinas Argentinas y San Miguel.
Se viene un 2027 complicado y de cambios profundos. No será una elección más. Será el fin de un ciclo político y el comienzo de otro, marcado por una norma que, como pocas, no distingue colores partidarios.
Más del cincuenta por ciento de los municipios bonaerenses no podrán presentar a sus actuales jefes comunales para renovar otro período al frente de los ejecutivos locales. No es patrimonio de un solo sector. La ley alcanza a Unión por la Patria, a la Unión Cívica Radical, al PRO y a fuerzas vecinalistas por igual.
Entre los distritos alcanzados por esta restricción se encuentran bastiones clave del conurbano: Malvinas Argentinas y San Miguel, José C. Paz quedaría excluido y hay que ver qué hace el intendente. Hasta el momento, algunos no están habilitados para competir por la reelección.
Como decía Heráclito, lo único permanente es el cambio. Y la política bonaerense está a punto de enfrentarse a su propia filosofía del cambio.
La normativa, impulsada durante la gestión de María Eugenia Vidal y que contó con el apoyo del Frente Renovador, hoy tiene su comisión de reforma política en el Senado presidida por la massista Malena Galmarini. Si bien todo puede modificarse en la arena legislativa, los analistas políticos ven difícil una marcha atrás: hay demasiado en juego y el consenso para sostener el límite a las reelecciones indefinidas parece, por ahora, mayoritario.
¿Qué deja esta situación? Un escenario de rosca puertas adentro y de posicionamiento electoral moderado pero constante.
En la región, los posibles candidatos ya se muestran. Caminatas, actos, presencia en redes sociales, recorridas por barrios. Algunos ya han manifestado, con mayor o menor explicitud, su intención de ser el próximo intendente.
El mapa de la sucesión:
En San Miguel, el tablero muestra apellidos de peso, dirigentes que proyectan su candidatura desde el Honorable Concejo Deliberante y también desde la propia administración ejecutiva. Una disputa que promete ser abierta.
En Malvinas Argentinas, el análisis es distinto. Quien sea ungido para representar la continuidad del proyecto de Leo Nardini y Luis Vivona, en caso de no haber reelección, parte con una ventaja considerable y, según todas las encuestas previas, no tendría mayores inconvenientes para retener el distrito. El peso de la gestión es su principal capital.
En José C. Paz, la ecuación es más quirúrgica. Con mucha experiencia y trabajo territorial acumulado, hay una lectura casi unánime en el oficialismo: en el caso que Ishii no se presente, solo uno reúne las condiciones para ser el sucesor natural del intendente Mario Ishii. Que también con la Ley actual y su pedido de licencia, también podría ser candidato. Se trata de un hombre del riñón ejecutivo, de extrema cercanía a la conducción, que ha demostrado en los momentos más difíciles una lealtad inquebrantable al proyecto. En la filosofía del poder paceño, como enseñaba Maquiavelo pero con una vuelta local, la lealtad no es solo una virtud, es la condición de posibilidad para la continuidad. Allí no se hereda un apellido, se hereda una forma de conducir.
Maquiavelo decía que los principados no se mantienen solo con leyes, sino con instituciones y con hombres que encarnen esas instituciones. Gramsci agregaba que todo recambio necesita de intelectuales orgánicos y de cuadros que garanticen la hegemonía, hay que ver entonces si Ishii se presenta, ya que es el Vicepresidente primero del Senado Bonaerense.
El 2027 pondrá eso a prueba. No se elegirá solo un intendente. Se pondrá en juego qué modelo de conducción sobrevive al recambio obligado.
Y en esa disputa filosófica entre la ley, la legitimidad y la lealtad, la provincia de Buenos Aires empieza a escribir su próximo capítulo.
Aunque Kicillof estaría intentando negociar con algunos sectores para lograr la derogación de la Ley y conseguir las reelección indefinida para intendentes y legisladores de la provincia.
Leonardo Gabriel Pigliacampi Periodista, Productor Audiovisual Universitario.



